Al realizar apuestas, puedes elegir entre tres tipos diferentes: apuestas simples, múltiples y de sistema.
1. Apuestas simples:
Una apuesta simple te permite seleccionar un mercado o evento concreto y apostar por él. Tus posibles ganancias se calculan de forma sencilla, en función de tu importe apostado y de las cuotas en el momento de realizar la apuesta. Si tu pronóstico es correcto, recibirás las ganancias correspondientes según las cuotas y el importe apostado.
2. Apuestas múltiples:
Una apuesta múltiple, también llamada combinada, te permite combinar varias selecciones en una sola apuesta. Para que una apuesta múltiple sea ganadora, todos los resultados que hayas elegido deben ser correctos. El posible pago se calcula multiplicando las cuotas de cada selección por tu importe apostado. Debido a su naturaleza acumulativa, las apuestas múltiples ofrecen pagos más elevados que las apuestas simples. Sin embargo, si alguna selección es incorrecta, se pierde la apuesta completa.
3. Apuestas de sistema:
Al igual que las apuestas múltiples, las apuestas de sistema implican combinar tres o más selecciones. Sin embargo, la diferencia clave es que las apuestas de sistema pueden seguir siendo ganadoras aunque no todos tus pronósticos sean correctos, dependiendo del tipo de sistema elegido. Al realizar una apuesta de sistema, puedes elegir un sistema específico, como "Yankee" u otros, directamente en tu boleto de apuestas. Este sistema determina cómo se agrupan tus selecciones en varias combinaciones. Como resultado, aunque algunas de tus selecciones fallen, es posible que aún ganes una parte de la apuesta en función del número de pronósticos correctos.